Los fármacos actuales han sido evaluados en estudios que incluyen varios miles de pacientes y se han administrado durante periodos de tiempo de hasta dos años, lo que ha permitido comprobar que sus beneficios superan ampliamente los riesgos.
Existen distintos tipos de fármacos para tratar el exceso de peso:
1) Fármacos que reducen la ingesta de alimentos: al disminuir la cantidad de alimentos que se ingieren y mantener nuestro gasto de energía constante se favorecerá la pérdida de peso, ya que el organismo
tiene que recurrir a los depósitos de grasa. Al sentirse satisfechos con menos cantidad de comida, la realización de una dieta se lleva a cabo con más facilidad.
2) Fármacos que incrementan el gasto de energía: si el gasto de energía se incrementa, el organismo tiene que recurrir a los depósitos de grasa para obtener la energía necesaria para mantener sus funciones vitales.
3) Fármacos de acción mixta: algunos fármacos, pueden actuar sobre los dos puntos mencionados anteriormente. Es decir, por un lado dan lugar a una aparición precoz de la sensación de saciedad, produciéndose una menor ingesta de alimentos y por otro lado producen un incremento del gasto de energía, por lo que su uso favorece la reducción del peso.
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